El fotógrafo francés Philippe Lissart obtuvo uno de los mejores recuerdos de su vida cuando se acostó en el suelo al lado de su perrito Shih Tzu durante una sesión de juego. El pequeño y juguetón cachorro parece que no tiene bastante con su barbudo dueño, y Lissart claramente tampoco tiene suficiente con su pequeño gran amigo.
Por eso ambos se enzarzan en una terrible pelea…